“Te voy a ayudar a que tus clientes vendan”. Esto es lo que me estoy encontrando en todas partes, dentro y fuera de las redes sociales. Hace tan solo unos meses fui a un Congreso e-commerce en Tenerife y conocí a muchos expertos y pocos “currantes”. Me explico. Trabajadores serían porque daban cursos, seminarios, talleres, webinars y pericoeldelospalotes pero cuando me puse a ojear la experiencia de la mayoría de ellos se limitaba a promocionarse a sí mismos. Y es que vivimos en la era del autobombo en la que no hay nada mejor para vender que venderse a uno mismo. Eso está muy bien pero también es fundamental tener un bagaje lo suficientemente amplio a nivel laboral. Últimamente proliferan en las redes sociales los gurús del Marketing, profesores todopoderosos y demás que buscan que te suscribas a sus seminarios para después venderte algo. Me pregunto yo; ¿Cuál es realmente su target? ¿Son las empresas o son otros marketers? Porque, desde luego, si la segmentación que emplean en Facebook o en Instagram dirige sus anuncios hacia mí, algo estarán haciendo mal…o no.

Los cursos en Marketing dicen de quién los da que es un buen profesor, no un buen marketer

Proliferan los cursos de expertos que se han dedicado al Marketing Digital así como al Copy Writing. Digo yo; si tanto te mola el Marketing, ¿Por qué lo cambiaste por enseñar a otros? Siempre se ha dicho que quién vale, trabaja de ello y quién no, a enseñar. Yo no me aventuraría a tanto ya que hay grandes profesionales con una trayectoria interesante a sus espaldas que han sucumbido. El motivo es simple; realmente ni les gusta tanto el Copy Writing ni les mola el Marketing Digital. Y es que fuera de los congresos digitales y de las ponencias con bolsa de regalos incluida hay un gran esfuerzo invertido en encontrar clientes (y mantenerlos), renovarse continuamente y seguir al pie del cañón frente a una competencia cada vez mayor debido, en gran medida, a estos gurús del Marketing que le están diciendo a miles de personas (al menos, de habla hispana) que esto está chupado, que todo el mundo puede dedicarse al Social Media Management y que ser Community Manager es colgar cuatro posts en Facebook.

El gran problema es que la burbuja del Marketing Digital está logrando que cada vez sean más los marketers que se vean incapaces de vivir de encontrar clientes y de mantener las expectativas que generan en ellos hasta el punto de que también ellos, los que han aprendido algo de marketing hace cuatro días contados y apenas  han ejercido, impartan cursos. Lo tienen relativamente fácil. Están en el paro o tienen muy poco flujo de trabajo, hay plataformas estilo Udemy que se lucran de horas y horas de trabajo a cambio de ceder su servicio a los protoprofesores y, bueno, todo el mundo prefiere hablar a actuar. El resultado son una barbaridad de e-books, seminarios y los famosísimos Webinars que son más una pérdida de tiempo que una ayuda real. ¿Y por qué son una auténtica patraña en su gran mayoría?

Segmentaciones que van dirigidas a usuarios interesados en marketing, no a empresas

Lo de las segmentaciones es de risa. Los cursos están completamente dirigidos a estudiantes de Marketing y personas que quieran trabajar de ello. Apenas he descubierto cursos o webinars ideados para dar soluciones a empresas que no sean Agencias de Marketing. Es como si un panadero decide venderle pan a la competencia. Lo llaman compartir saber pero, en realidad, lo que está sucediendo es algo mucho menos altruista. Es aprovecharse de la pompa del Marketing Digital para vender cursos que no van a servir para nada, ni a nivel académico ni práctico. Por supuesto, vuelvo a repetir que no todo es así, que hay algunos grandes profesionales con una larga trayectoria y muy reconocidos … pero, por desgracia, ahora con una página web y unos cuantos cursos online ya se puede ser un maestro en el arte de la enseñanza, del marketing y de lo que te dé la gana. Pero no. Así no son las cosas. Ya no hablo de formación que, al fin y al cabo, siempre hubo autodidactas y ahora más que nunca. Me refiero a la experiencia que solamente se adquiere teniendo experiencias reales con clientes.

Cualquiera puede sobreentender las reglas del Marketing en apenas unas semanas pero aplicarlas y que salgan bien, esa es otra historia. Aquí una servidora se autodenomina Junior debido a que tengo más experiencia (7 añazos ya) como Copy Writer & Content Writer que como Social Media Planner (2016) o como Community Manager (tuve mi primera experiencia como tal en 2014). Por eso flipo en colorines Arco Iris cuando me dirijo a las referencias de muchos “expertos” que apenas llevan 1 año trabajando o que no tienen ni una sola experiencia laboral real. En serio, ¿Se nos está yendo la pinza?

Desconfiando de los milagros en Marketing Digital

Si algo he aprendido en todo este tiempo es que el Marketing no es magia. No, no lo es. Incluso los grandes marketers lo saben. Detrás del Marketing Digital que triunfa hay mucho esfuerzo y DINERO. Quién te venda que vas  a triunfar como la Coca-Cola (literalmente, en este caso) sin que tus clientes gasten un duro en campañas de pago, tienen la nariz de Pinocho. Y es que eso me costó aprenderlo porque, como todos, empezamos familiarizándonos con el Marketing Digital cuando el Link Building estaba en fase larvaria (y no te penalizaba el algoritmo de Google por hacer Backlinks poco limpios), el SPAM no estaba penado en absoluto (ni siquiera había una legislación al respecto), las páginas de empresas de Facebook las veían, como mínimo, tus colegas (de hecho, podías invertir 10€ y ganar 500 seguidores así, a lo loco) y Google Ads…bueno, Google Adwords no existía por aquel entonces. De aquella parecía que todo el campo era orégano pero ese fue el gran triunfo de los partners digitales, justamente. Todo gratuito hasta que no te queda otra que pagar y lo haces porque, desde luego, funciona.

Pero a lo que iba. Si en un curso te dicen que tus clientes van a ganar más tirando solo de un posicionamiento orgánico, te están mintiendo. Puede ayudar pero las reglas del juego siguen siendo las mismas de siempre. Si quieres ganar dinero, tienes que gastarlo. Las empresas, por suerte, se están empezando a dar cuenta de que si antes pagaban por un anuncio de TV, ahora tienen que hacerlo por una estrategia de redes sociales, de contenidos o de otras mil y una opciones que existen (y con esto de estrategia de redes sociales llegamos al siguiente punto).

Los trucos no son estrategias de Marketing Digital

Vamos a ver. Los trucos están genial. En serio, están muy bien pero no son una estrategia. Que sepas hacer publicaciones aderezadas con imágenes de Canva o que ya conozcas cómo funciona Manager Ads no es que seas un experto. Es que tienes ojos en la cara. Una estrategia requiere de conocimientos que algunos adquirimos gracias a la formación académica reglada y otros a una enorme curiosidad pero siempre hay un protocolo para crear un plan. Siempre. Lo demás es ir dando palos de ciego. Esa estrategia, por cierto, debe incluir un presupuesto para el marketer y otro para invertir en anuncios y demás. A este plan o estrategia se le suman los análisis constantes que debe realizar el marketer para ir afinando las promociones hasta que se reduzca al máximo la inversión del usuario con respecto al ROI.

En definitiva, la función del marketer freelance tendría que ser planificar, implementar y analizar las campañas digitales para que la inversión del cliente obtuviera mayor rendimiento mes tras mes. Y esto va para las empresas; no, el marketer no es en sí mismo la inversión. Un marketer no vende por la ciencia infusa pero conoce las herramientas adecuadas para que se optimice el gasto.

Cursos que son como trabajos universitarios

Los típicos cursos maquetados en formato epub con apenas 10 o 20 páginas. Otros que tienen una mayor extensión pero que, aún así, no superan las 100 horas lectivas (de hecho, casi ninguno lo hace). Estamos hablando de que cualquiera que haga un minicurso de creación de contenidos e-learning puede buscar bibliografía en Google Docs, venirse arriba y, si tiene muchos amigos y conocidos, obtener una difusión aceptable. ¿El problema? La mayor parte de estos cursos son solo recopilaciones de artículos web en inglés (en el mejor de los casos) que no te van a servir para nada para lograr lo único realmente importante para una marketer…VENDER.

En conclusión, una empresa que busca a un buen marketer digital lo que quiere son resultados, no cursos. De ahí que realmente el público objetivo de estos profesionales del Marketing Digital sean … otros profesionales del Marketing Digital. ¿Y los qué si trabajamos de ello con clientes reales? Pues, la verdad, no tenemos mucho tiempo libre para guionizar cursos. Yo tardé unos 2 años en crear un certificado de profesionalidad de “Psicología de las Ventas” porque no me daban las horas. Vamos, que a duras penas puedo mantener un blog personal. Lo dicho. Una cosa es dar cursos y otra muy diferente es trabajar en medios sociales.

Publicado por Alex Bayorti

Copy Writer&Digital Marketing Manager. Borratajear en lienzos es una terapia. A veces leo. Caminar es la mejor meditación y una cerveza en buena compañía, la inmortalidad. NK Comunicación soy yo. Un poco impostora. Dame café y cambiaré el mundo. ¡Que disfrutéis de mi blog!

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