Desgraciadamente pocos de los que dejan de fumar lo hacen definitivamente a la primera. ¿Cuáles son los desencadenantes? …Muchos.

En mi caso, con el buen tiempo entran ganas de terracear y con el terraceo vienen las cañas…y se acaba cayendo. Eso es justamente lo que me ha sucedido ayer. Aún así ya estaba preparada para ello ya que, como comenté, convivo con un fumador empedernido así que resulta el doble de difícil dejar el hábito. Aún así estoy resuelta a continuar. ¡Seguiremos!