Acerca de

Nací en Cantabria el mismo día en el que se estrenaba Regreso al futuro. El mismo en el que un terremoto en México conmocionó al mundo. Justo un mes después de que mi abuelo materno falleciera. Puede que de él desarrollara la extraña costumbre de escribir en los márgenes de los libros. De vivir en los márgenes, a veces. 

De mi infancia recuerdo los viajes en coche y la música. Las constantes mudanzas. El movimiento perpetuo, lo único que conseguía que durmiera cuando aun era un bebé. La música de mi padre. Esos cassettes de Patty Smith, Patxi Andion y Deep Purple. La sanación de la armonía. Y puede, solo puede, que por ese motivo comprendiera demasiado temprano que todo alberga un final, que existen más «nuncas» que «siempres». Que debemos prepararnos para los adioses tanto como para las bienvenidas.

No fue casualidad que vivir y viajar fueran sinónimos. El cambio. En ocasiones, huida, supuso herida y redención a partes iguales. Hasta que, un día, llegué a Ítaca. Y si, he echado raíces, aunque soy consciente de que todavía me resta alguna que otra Odisea, alguna que otra Iliada. 

Hablemos ahora de habilidades inútiles. De mi habilidad inútil número uno. La literatura. Ella. Porque con letras capitales, la escritura y la lectura son mi constante. Todo lo demás ha sido cambio. Pero mis libros y esas hojitas de papel en blanco, siempre se han alzado como compañeras infatigables, incondicionales.

Ellas presenciaron  conmigo el sol de medianoche en Nordkapp. Ellas viajaron en el transmongoliano y a través del pasaje de Drake, camino a la península antártica. Y ellas, ellas me llevaron a a formar la Asociación Editorial Nanas Ediciones Clandestinas en dos mil trece, un intento burdo de lo que después se convertiría en la editorial Fuerte Letra, un insospechado regalo que nos dejó ese año de pandemia en el que el mundo se paró y las ideas se sublimaron. 

Me considero de esas dramáticas personas que piensan que lo mejor siempre está por llegar y, mientras intento que mi pasión por la escritura llegue mucho más lejos, trato de vivir todas esas vidas que caben en esta existencia tan pequeñita.