Las medidas de prevención de los contagios de COVID-19 provocarán este verano que los albergues de peregrinos del Camino de Santiago experimenten una «importante reducción» de su capacidad, algo que, en los meses que tradicionalmente registran un mayor número de usuarios, puede derivar en desajustes que la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago anima a tener en cuenta para, en la medida de lo posible, evitarlos.