Relato «Bruma» por Álex Bayorti
Desperté. Lidié con la vida de otra persona. En ella, no pendía de un hilo como recordaba que siempre había aprendido a hacer. Tampoco necesitaba emplear mi destreza en sobrevivir. Ni siquiera, era necesaria la curiosidad que aún rememoraba como parte indispensable de la mía.
Desperté de la vida de otra persona. Si el tiempo no existe, será para los demás. A mi el tiempo se me ha quedado olvidado en un bosque de muebles de Ikea y seguros de hogar, entre tardes de series y deliveries de domingo, en las noches-recuerdo, en los desconocidos-salvavidas.
Y fui consciente de que cada uno de los cabellos rubios, ahora eran cenizos, que mi mirada se hundía en una maraña de arrugas. En ese profundo abismo que había las cuencas de mis ojos, ni siquiera podía distinguir su color.
Desperté de la vida. Frente a mí, decrépita y silenciosa. Y en una caja de pino pude leer: «Madre, hija, abuela, ciudadana».

Nacida en Cantabria, se enamoró de Tenerife y del resto de islas nada más verlas, no sin antes haber vivido en una quincena de ciudades de España y el resto de Europa.
Ha escrito varios relatos con otros autores (Santiago de Compostela, 2011-2012) y el poemario conjunto Nanas de Ciencia Ficción, que también fue su primera incursión en el mundo editorial con la fundación de la Asociación Nanas Ediciones Clandestinas (Madrid, 2012-2013).
Después de cumplir su sueño de vivir en Budapest, en 2014, regresa a Galicia y resulta ganadora del “Premio Avilés de Taramancos” de relato de aventuras por su relato en gallego Tom, Huck e o misterio da trabe de ouro (Editorial Toxosoutos, 2016) que se convierte en su primera novela juvenil (idem, Urco Editora, 2017). Después de esto, publica el poemario Sinfonía Aither (2020), la novela juvenil, A tumba do último pirata (Boadicea Editora, 2021) y el poemario Diez años en San Borondón (Editorial Fuerte Letra, 2022).
Compagina su pasión por la escritura con su trabajo en marketing digital con una experiencia de más de una década a sus espaldas con la gestión de la editorial Fuerte Letra de la que es cofundadora. Si no la encuentras entre libros, seguramente la verás subiendo algún monte de Anaga, estudiando una carrera sin fecha de finalización conocida, aporreando las teclas de un piano, organizando su próximo viaje disparatado o borratajeando en un lienzo.