La Comisión Europea quiere que los socios de la UE abran su frontera a terceros países ya a partir del próximo 1 de julio, siguiendo un enfoque «gradual y parcial», habida cuenta de que la mayoría de ellos habrán retirado la prohibición de libre circulación dentro del espacio Schengen en el curso de este mes, como parte de la estrategia de desescalada tras reducirse los casos de contagio por coronavirus.