El desplome de la actividad turística provocado por la pandemia permite ajustar la máquina para reiniciarla de manera distinta a como venía funcionando. Esa Estrategia de Turismo de Canarias, presentada ayer por la consejera de Turismo del Gobierno autonómico, Yaiza Castilla, persigue preservar la competitividad mostrada hasta el momento por el destino y cuenta con un presupuesto de 53 millones de euros para los próximos tres años. Colocar en lugar preeminente la sostenibilidad, digitalizar hasta el último rincón de la industria alojativa e incrementar la soberanía de las Islas en el negocio son sus tres pilares.