Puede que yo haya terminado con 2020 pero el 2020 no ha terminado conmigo

Ni terminará. Nada lo hará salvo el envejecimiento celular (y puede que la COVID xD). Quizás este año no ha sido el mejor…pero los ha habido peores. Mucho peores. Rememoro el trágico invierno de 2006 en el que, si hubiera estado un psicólogo presente, me hubiera diagnosticado un grave trastorno por depresión y ansiedad. Recuerdo con extrañeza aquel 2008 en el que acabé la carrera y me enfrenté a la cruda realidad de una crisis económica que azotaba a España y al resto del mundo. Desahucios, un 20% de paro… también me acuerdo de 2010 que fue la primera etapa de mi existencia en la que sentí que era imposible que pudiera levantar cabeza, que me veía sin trabajo ad perpetuum. Y, como esos, otras decenas de instantes – y épocas – que me marcaron negativamente…y a los que sobreviví.

Por eso 2020, lejos de convertirse en el peor año de mi vida se ha alzado como la evidencia de que he crecido, de que he madurado. Si no me derrumbé en todos aquellos momentos, si no lo hice cuando recientemente mi abuela falleció, ¿Cómo no seguir en pie? La vida está hecha para quién se enfrenta a la adversidad, no a la bonanza. Y es lógico sufrir. Y maldecir, de cuando en cuando al destino, pero esto debe dar paso a la acción tarde o temprano. Si no, lo único que nos aguarda es el estancamiento – lo más similar a una muerte en vida que existe -.

Y no me refiero a ser positivos (que se joda la psicología positiva) sino a encontrar en la realidad un motivo, un motor. Llamémoslo optimismo inteligente

En ocasiones – como en esta – hay que luchar. Pero no para sobrevivir en un estado precario sino para elevarse por encima de él, para cooperar con otras personas, para sacar adelante esa solidaridad adormecida. El futuro es nuestro. Aprender del pasado, una obligación.

Quedar atrapadas en él, el peor de los errores

Mirar adelante sin olvidar. Pero sin sufrir ante el recuerdo. Aceptando. Comprendiendo. Cerrar círculos y abrir puertas hacia el mañana. Y en ello estamos 😉