El mar siempre ha sido un símbolo canario. Seña del Archipiélago y horizonte para todos los isleños. Los 1.600 kilómetros de costa representan una de las principales demandas de los viajeros. El turismo de sol y playa siempre ha predominado en las Islas, pero el litoral de Canarias esconde mucho más que playas. Y así lo demuestra la obra de Alberto Luengo, un arquitecto que tras ocho años de trabajo ha conseguido recopilar en el libro Charcos de Marea de Canarias, editado por la Consejería de Turismo, los más de 900 piscinas naturales del Archipiélago. Rincones, la mayoría escondidos, que cada día llaman más la atención de residentes y extranjeros que con sus fotos en redes sociales pueden convertir un paraje natural en un espacio masificado. Tanto Luengo como el Gobierno autonómico abogan por una conservación y gestión adecuada de estas “joyas del litoral”.