El brote de coronavirus en A Mariña lucense, iniciado el pasado 23 de junio, está teniendo una gran incidencia en el sector turístico de esta zona, que comenzaba a reactivarse con la movilidad entre comunidades tras el fin del estado de alarma y que, como consecuencia de esta situación, ha visto crecer las cancelaciones, incluso «a largo plazo», una «incertidumbre» que se extiende al sector de toda la provincia de Lugo y a las comarcas limítrofes.