El Gobierno ha decidido mantener la prohibición de entrada a España de los buques de pasaje tipo crucero procedentes de cualquier puerto hasta la finalización de la situación de crisis sanitaria, al considerar que es «una medida proporcionada, objetiva y no discriminatoria, y que está en línea con el objetivo establecido por el Comité de Emergencias de la OMS de interrumpir la propagación del virus».