La UE está estudiando la implantación de un pasaporte de vacunación que permita a los ciudadanos europeos ya inmunizados viajar o acceder a determinados lugares que ahora están cerrados o sufren severas restricciones, con el fin de reactivar la economía y, especialmente, los sectores del ocio, la restauración y el turismo. España apoya esta medida, al igual que otros países mediterráneos y muy dependientes del turismo como Grecia y Portugal. De hecho, el Gobierno español prevé que sea un requisito para poder participar en los viajes del Imserso, a partir de septiembre.