Hace un año, la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife advertía de que la recuperación del turismo en Canarias no sería posible hasta que se recuperase la actividad aérea, condicionada por el levantamiento progresivo de las restricciones a la movilidad y la reestructuración de las aerolíneas, un sector que ya vivía momentos complicados antes de que estallara la crisis del coronavirus. Un año después las cosas no han cambiado. La reactivación de la movilidad y de la conectividad siguen condicionando el arranque de un sector que se encuentra en un estado “calamitoso”, tras más de un año de cero turístico.