Londres llama a la prudencia y re recomienda a los británicos no viajar a España, al no considerarlo todavía un destino seguro para hacer turismo, a pesar de que desde este lunes 24 de mayo sus ciudadanos pueden entrar al país sin ningún tipo de control sanitario. Un recelo del que no ha quedado excluído el Archipiélago y que está dificultando la reactivación turística en las Islas, ya que se trata del principal mercado emisor de turistas, y su ausencia pone en juego que Canarias pueda recuperar este año al menos 950 millones de euros de gasto británico.