La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, confía en que 2022 sea el año en el que la economía de la eurozona recupere completamente el nivel anterior a la pandemia, impulsada en parte por el efecto contagio positivo derivado de los estímulos aprobados en Estados Unidos, aunque ha advertido de que los países con mayor peso del turismo necesitarán más tiempo.