Antes de nada, quiero señalar algunas reglas básicas previas que debes conocer cuando aprietas el botón de «play». La primera norma que tienes que seguir es que la música para teletrabajar que tiene letra en tu idioma no es una buena idea. Si eliges ritmos ambientales rendirás mejor ya que asociarás la música con lo que estás aprendiendo pero en el caso de que te decantes por tus artistas favoritas (y, más aún, si conoces las letras) es muy probable que tu rendimiento caiga en picado. Otra norma general es que si el entorno en el que trabajas es ruidoso, la música te ayudará a concentrarte. Esto es porque tu cerebro conseguirá enfocar la mente en la música y en la labor a realizar. Eso sí, recuerda seguir la regla anterior; que no sea música con letra o, de ser así, que sea música nueva o en un idioma que no entiendas. Una última norma recogida en el magazine INC indica que si estás realizando trabajos repetitivos, escuches música, especialmente si estás muy habituada a realizar esa función.

¿Cuál sería tu música para enfocar la mente? Música para teletrabajar

No podría trabajar sin la música del mismo modo que sería incapaz de vivir sin escribir. El caso es que hablando con mi compañero hace un tiempo, él aseguró que no podía de trabajar frente al ordenador con música porque se desconcentraba. A mi me sucede todo lo contrario. La música separa el ruido de mi mente de la tarea que tengo frente a mí. Es como mi anestésico particular para impedir que el alto voltaje de mis pensamientos sufra un cortocircuito. Tiene sentido si tenemos en cuenta que la música libera tanta dopamina como el deporte, el chocolate o el sexo cuando la escuchas. Hay infinidad de estudios que lo corroboran aunque a mí me convenció el publicado por la BBC news y anteriormente en la revista Nature. Según los resultados de este estudio, el cerebro liberaba hasta un 9% de dopamina más cuando nos exponíamos a la música. ¿Casualidad?

1.Louise Attaque

En general, la música francesa relaja. Puede que sea por el amor que sienten los artistas de este país hacia los instrumentos de viento o tal vez por los compases melódicos. Sea como sea, no puedo pasar sin escuchar a Jacques Dutromp, Serge Gainsbourg, Juliette Grèco o Edith Piaf. Si te gusta algo más actual, he descubierto recientemente uno de esos grupos musicales que sorprenden. ¡Y es que Louise Attaque música rock en francés!

2.The Stranglers

Es uno de esos grupos que descubrí gracias al cine. Si, así es. De no ser por Guy Ritchie posiblemente no conocería a The Stranglers. Más allá de la célebre Golden Brown, descubre sus primeros discos setenteros. Te garantizo que trabajarás más, mejor y con mucho menos estrés. Por cierto, ¿Sabías que más de una veintena de sus canciones entraron directamente en el top 40 de las listas británicas?

3.Julie London

Si Etta James es la musa del romanticismo más nostálgico, Julie London es la sensualidad del jazz de los 50’s. Mientras el resto del mundo bailaba a ritmo de swing, ella hacía que medio mundo se estremeciera con su Cry Me a River. A pesar de que solo trascendiera esta versión, toda su discografía es imprescindible, especialmente para una sesión de trabajo intenso.

4.Dubioza Kolectiv

Me encanta esta reciente adquisición musical (bendito Spotify y sus recomendaciones semanales). Esta banda bosnia es perfecta para las amantes de los ritmos intensos. No sé por qué la asocio con el diseño gráfico. Quizás porque conocí muchas diseñadoras que adoraban las bandas sonoras intensas durante sus jornadas laborales, ¿Quién sabe? El caso es que este grupo tiene tanto ritmos hip hop, reggae o ska. En los días de sol y calor es una gozada. Te motiva hasta límites insospechados.

5.Hans Zimmer

Cambiamos de tercio. Estas dos últimas propuestas de música para enfocar la mente son más clásicas. Hans Zimmer es un compositor musical conocido por las bandas sonoras de Interestellar, Origen o El Caballero Oscuro. Reconozco que me gusta escuchar a compositores de cine y que los tengo muy presentes en mis playlists. Son una apuesta segura.

6.René Aubry

Mi última recomendación es también una  de mis cuentas pendientes; el piano. Adoro este instrumento y soy una gran amante de toda artista o grupo musical en los que el piano cobre el protagonismo de la escena musical. Especialmente me gustan los compositores al estilo René Aubry o las cantautoras del tipo de Regina Spektor. Un placer para los sentidos y uno de los mejores métodos para disfrutar de la música. La música es el medio de expresión universal más extendido en nuestra especie junto con la sonrisa humana. Su presencia produce los mismos efectos que el enamoramiento y es un potente elixir para mejorar la memoria. Para muchas de nosotras, hay un tema musical para cada recuerdo vivido y por eso me parece fundamental añadir música a nuestras tareas cotidianas aunque, ¡Ojo! No sirve cualquier canción. De hecho, hay situaciones en las que es bueno escuchar música mientras trabajas y otras en las que no.
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