Las redes sociales ayudan a que tu público objetivo sepa más de tu organización. No es que vayas a vender directamente desde ellas – créeme, eso no sucede salvo en el caso del textil o el maquillaje – pero sí que puedes atraer a futuros socios para una ONG o promocionar las campañas de sensibilización o salud pública desde ellas.

De hecho, el marketing social y las redes sociales están hechas para entenderse siempre y cuando el contenido de la organización o asociación sea relevante para el usuario. Puesto que salvo en el caso de las afiliaciones de socios o las donaciones, una corporación de esta índole no está vendiendo nada, resultará más sencillo que el usuario se quede. Si hay algo que odia un usuario de redes sociales es el bombardeo de publicidad irrelevante que tiene que soportar día a tras día.

Dicho esto, ¿Cuál es la presencia de tu empresa en las redes sociales? Si la respuesta es que es nula, deberás comenzar a cambiar eso desde este mismo momento.

El truco: Antes de abalanzarte sobre todas y cada una de las redes sociales, recuerda que cada cual tiene un perfil propio por lo que lo ideal es que escojas aquellas que vayan a resultar óptimas para transmitir el mensaje que deseas. Por ejemplo, si estás buscando voluntarios para una asociación es preferible que lo hagas a través de LinkedIN que de Instagram. Sin embargo, las campañas de prevención funcionan muy bien en esta última red social así como las de promoción y educación en salud.