Hablamos con el presidente del Gobierno unas horas antes de que el Congreso apruebe los Presupuestos. No oculta su satisfacción personal y política. Pero la conversación se centra en la pandemia y en sus efectos. Es la primera entrevista que da a un diario desde que volvemos a estar en estado de alarma. Y la primera después de anunciar el plan de vacunación. Sobre sus hombros pesan el confinamiento de la primavera, las tensiones con las comunidades autónomas y la difícil negociación de los fondos con los socios de la UE. Pero transmite la serenidad de las personas que se han caído y se han vuelto a levantar en varias ocasiones. Esta semana está más erguido que nunca. Y se le nota.