Poemas

 

La poesía. Ese idioma internacional. El epítome del arte inútilmente útil del que tan acertadamente hablaba Nuccio Ordine en su manifiesto. No hay una sociedad en la que no se hayan escrito poemas. De los poemas épicos surgió la escritura creativa y, mucho antes de lo que hoy entendemos como narrativa, ya se cantaban poemas.

Pero, ¿qué es necesario para escribir buenos poemas?

En este caso no puedo ayudarte. No creo que sea una buena poeta y, en realidad, tampoco tengo ambiciones en ese terreno. Y, ¿por qué? La poesía es el alma. En todo ser humano habita un poeta y entender esto es comprender la esencia de nuestra especie. No sin razón canto y poesía se han entrelazado mucho antes del surgimiento de las artes. Entonces, ¿para qué sirve esto? Bueno, puede que para que si tú, que me lees, crees que no tienes el suficiente talento para escribir poesía, desmientas esta aseveración. El ser humano es poesía. A pesar de que el raciocinio se empecine en desterrarlo. Pero, ¡ay, qué salvaje es la poesía! Ni aun en el exilio se puede acallar la voz del poeta.