Nos ha pasado a todas; freelances o trabajadoras por cuenta ajena. Después de un fin de semana se nos cambia el horario y el domingo nos cuesta conciliar el sueño. También puede ser que pasemos la jornada entera somnolientas y que, al llegar la noche, no seamos capaces de dormir. En ese momento es imposible que no creamos que tenemos un problema. A mi me pasaba a menudo. Incluso consultaba en google «por qué no puedo dormir» a la desesperada cuando el reloj marcaba las 3 de la madrugada. Por suerte, ahora hay mucha (y muy buena) información e indagando un poco descubrí las causas más comunes y las soluciones (sin tener que recurrir a los medicamentos). Espero que te ayuden. A mi me ayudaron.

Causas y soluciones: ¿Por qué no puedo dormir?

 

El motivo por el que estás aquí lo conozco de sobra. Has pasado las últimas noche sin pegar ojo después de estar cansada todo el día y no soportas desconocer la causa. ¿Verdad? Es natural. Hay algo peor que qué te ocurra algo; no saber por qué te pasa ni cómo solucionarlo.

Estrés

El ritmo de vida actual supone un aumento del estrés cotidiano (liberación exagerada de cortisol) y la falta de sueño no mejora esta condición. De hecho, es un efecto paradójico: cuánto más estresada estás, menos duermes. Cuánto menos duermes, más estresada estás. El gran inconveniente del estrés es que afecta al cerebro (sobre todo a la memoria y al control emocional) y es demoledor para los niveles de glucosa en sangre (por eso incrementa las posibilidades de padecer diabetes de tipo II). Por si fuera poco, dormir poco provoca un incremento de la presión arterial y es habitual que se tenga más apetito (debido a la alteración en los niveles de glucosa en sangre).

Cómo saber si este es el motivo por el que no puedo dormir

El estrés suele ser una de las razones por las que no dormimos, pero no la única. Si estás estresada, lo notarás en la dificultad para conciliar el sueño, no puedes relajarte, estás irritable o distante con respecto al entorno, sientes molestias físicas (cefaleas, dolores de espalda…etc) y ansiedad.

Soluciones

En mi caso, tenía estrés pero también otros motivos para tener insomnio (que contaré a continuación). Por eso, muchas de las soluciones son iguales para diferentes causas.

  • Meditación: La incapacidad de dejar la mente en el «ahora» y de saber concentrar toda tu mente en lo que tú quieras es un don que se puede potenciar. No necesitas ir a yoga (puedes hacerlo en casa o no practicarlo) sino sentarte cómodamente en el suelo en una silla y permanecer durante 5-10 minutos enfocada en tu respiración. Te darás cuenta de que es muy difícil. No luches contra los pensamientos que aparecen. Solo dirige tu pensamiento, de nuevo, hacia tu respiración las veces que haga falta.
  • Despiértate siempre a la misma hora: Si eres trabajadora por cuenta ajena darás esto por sentado pero el drama de las profesionales freelance es que no tienen por qué levantarse pronto después de una mala noche y por eso tienen más riesgo de caer en los cambios constantes de horarios y en la incapacidad de establecer una rutina de trabajo.
  • No eches la siesta: Entendemos que estés cansada pero salvo que pases más de 5-6 días sin pegar ojo por la noche, te recomiendo que venzas la tentación de echar una siesta. El objetivo es que te despiertas pronto pero también que tu organismo te exija acostarte a la misma hora todos los días. No es tan difícil. Te garantizamos que a partir de la tercera noche de dormir mal, tendrás que acostarte pronto y dormirás profundamente.
  • Muévete: Cuando se trabaja en un empleo muy sedentario es habitual que, por la noche, cueste dormir. Aunque estás cansada, tu cuerpo no. Por eso es imprescindible moverse. Haz deporte, camina y busca cualquier excusa para moverte.

Indisciplina horaria

Odio el término «disciplina» pero, salvo que tengas menos de 25 años, es imposible no crear una rutina con respecto al sueño (por lo menos sino quieres que tú estabilidad emocional y tu salud se vayan al garete). Sin embargo, todos sabemos que nos descontrolamos un poco el fin de semana y que, después, el domingo, somos incapaces de conciliar el sueño temprano.

Soluciones

  • Madruga el domingo: Esto te parecerá imposible. «¿Madrugar en domingo? Si trasnoché el viernes y el sábado». Seguramente esto sería lo que yo misma diría al escuchar esta solución pero la realidad es que funciona. Puedes trasnochar tanto el viernes como el sábado y el domingo tienes dos opciones; te puedes levantar tarde y perder todo el día viendo series y películas; o bien, puedes levantarte pronto, hacer algo de deporte o darás un paseo, hacer esas tareas mecánicas que tan poco te gustan y preparar todo para la semana. Puesto que llevarás todo el día en movimiento, aún así, te quedará tiempo para pasar la tarde viendo series, jugando a la videoconsola, leyendo, viendo una película o haciendo lo que quieras. Y, lo que es más importante, por la noche dormirás.
  • Vigila lo que comes por la noche: Si no quieres tener insomnio o sueños vividos, cena poco. Aparte de madrugar el domingo, disfruta de comida sana durante ese día. Aunque te parezca que no sirve para nada, nuestro organismo se alimenta para mantenerse despierto. Si le fuerzas a ingerir más alimentos de los que necesita (y no hay una actividad física que lo compense), lo más probable es que te veas a ti misma sin poder pegar ojo de madrugada.

Demasiada actividad cotidiana

¿Sabías que puede que no seas capaz de dormir, simplemente, porque estás muy activa y tus niveles de adrenalina están por las nubes? Algunas veces puedes sufrir jetlag (si viajaste recientemente desde un país con diferente zona horaria) o puede ser porque estás eufórica por una buena noticia.

Solución

En estos casos es mejor que aceptes que no puedes dormir ya que solo será un día. ¿Qué vas a perder?¿Una noche? Estarás un día somnolienta pero nada más. Si te ocurre esto, aprovecha esa noche para ser productiva; prepara tu agenda para el día siguiente, lee un poco o adelanta algo de trabajo. Al día siguiente, dormirás.

Profecías autocumplidas

En una ocasión pasé una semana durmiendo fatal y estaba muy asustada porque no sabía cuál era el motivo ya que me levantaba temprano y era bastante activa. Descubrí que tenía tanto miedo a no poder dormir que no dormía. Cada noche llegaba a la cama y era incapaz porque tenía miedo de no poder conciliar el sueño. El resultado era, obviamente, que no pegaba ojo en toda la noche.

Solución

Yo lo solucioné de una manera muy simple; cambié de ritual. En vez de echarme a dormir directamente, empecé a leer cada noche. Me acostaba temprano y leía. Durante un par de días, leí hasta muy tarde pero a partir del tercero, mi cuerpo empezó a relacionar la lectura con dormir.

Errores comunes que se cometen cuando se quiere dormir (y que tienen el efecto contrario)

Si hay algo que aprendí de dormir fueron estas cinco lecciones que menciono a continuación. Cometí estos errores un millón de veces pero, como siempre, poco importa lo que costó algo siempre y cuando se consiga.

#1.Tratar de dormir

Suena hasta ridículo pero es que es verdad. Entre las causas más comunes está el clásico:»no duermo porque no duermo». Entre los consejos que incluyo se encuentra levantarse de la cama. Si pasan más de 15-20 minutos y no eres capaz de conciliar el sueño, levántate, prepárate una infusión o bebe agua y ponte a leer un rato. No te resignes a perder el tiempo. Acepta que tu organismo no quiere dormir y ya está.

#2.No levantarse siempre a la misma hora después de no conciliar el sueño (especialmente para las freelances)

Pasé muchos años (si, años) sin aprender esta lección. Da igual que esté cansada. Si no acostumbro a mi oganismo a levantarse a la misma hora, no conseguiré conciliar el sueño temprano. A mi me encanta estar despierta hasta altas horas de la noche (aunque lo cierto es que hago poco más que ver películas y series). Recientemente decidí cambiar ese (mal) hábito ya que, realmente, no hacía nada y perdía tiempo de sueño. El factor primordial para este cambio de hábitos vino de la mano de que había implementado una rutina firme de despertarme a las 7 de la mañana. Teniendo en cuenta que yo necesito dormir un mínimo de 8 horas para rendir en el trabajo y que, como mucho, puedo robar 1 hora diaria (con 7 horas rindo bien), el desenlace fue que, en poco tiempo, empecé a acostarme de domingo a jueves a las 12 de la noche sin ningún problema.

#3.Medicarse

Hasta yo tomé alguna que otra vez dormidina para poder conciliar el sueño pero la realidad es que lo único que me provocó fue más somnolencia. Para dormir bien, hay que atacar el problema de raíz. Los medicamentos para conciliar el sueño solo son paliativos para problemas mayores (estrés, cambio de horarios, ansiedad…etc) y enmascaran los motivos profundos por los que tenemos dichos problemas (problemas de pareja, en el trabajo, familiares,sobrecarga…etc).  Y es que hay que recordar que nunca un medicamento podrá sustituir un buen hábito y una mente libre de preocupaciones (que no de ocupaciones).