«El aburrimiento es el fondo de la vida. Es el que ha inventado los juegos, las distracciones, las novelas y el amor»

(Miguel de Unamuno)

Se puede estar más o menos de acuerdo con Unamuno pero si hay algo cierto es que este escritor sabía observar a la humanidad con la mirada de un cirujano. De él nos queda esta maravillosa frase que condensa en pocas palabras la esencia de algunas maravillas creadas a lo largo de los siglos. El arte, el amor, la literatura, la música. Todo ello creado para el ciudadano griego que no tenía que trabajar o para el rico feudal en la Edad Media. La historia ha cambiado bastante y, a día de hoy, no es que nos aburramos porque no tenemos nada que hacer sino que nos sucede todo lo contrario. El estrés laboral y una vida que pasa veloz frente a nuestros ojos nos conducen a un irremediable vacío existencial. ¿Demasiado dramático?¿Filosófico? Seré más prosaica: si estás aburrida puede que eso sea porque necesitas estarlo.

¿Por qué nos aburrimos?

Hay una base química en todo esto del aburrimiento y está en la dopamina, un neurotransmisor que actúa sobre nuestros deseos. La dopamina está relacionada con la recompensa y el placer. ¿El inconveniente? No todos la producimos en las mismas cantidades naturalmente y muchos llevan un estilo de vida que puede conducirles a niveles bajos (adicciones, depresión…etc). Las causas más comunes, no obstante, de aburrimiento son mucho más simples y habituales en nuestro día a día.

Estrés

Además de producir una caída de todas las hormonas que actúan como beurotransmisores de las emociones positivas (felicidad, alegría, bienestar), el estrés está asociado a una hormona, el cortisol. Aunque imprescindible en nuestra vida resulta muy mala compañera de correrías cuando permanece aunque nadie la haya llamado. El estrés se produce porque, a pesar de que el elemento estresante que nos atormentaba ha desaparecido, nuestros niveles de cortisol siguen por las nubes.

Relacionar el ocio con el dinero (y su falta con el aburrimiento)

Es un mal de nuestro siglo; consumir para sentirnos mejor y, por supuesto, también tiene una base química. Entre los compradores compulsivos, se han hallado incrementos de los centros del placer y aumento de los niveles de dopamina (al igual que sucede cuando se es adicto a una sustancia o se está enamorado). La sensación de bienestar solo dura ese tiempo en el que se está comprando y los niveles de dopamina caen en picado después. ¿El resultado? Una tristeza y angustia cuando no se dispone de dinero para consumir.

Falta de estímulos o incapacidad de encontrarlos

Recuerdo muy bien una recomendación que me dieron hace muchos años: «Tienes que aprender a canalizar». Durante muchos años, todo me interesaba pero no era capaz de concentrarme en una meta porque al día siguiente de querer algo, deseaba algo absolutamente distinto. ¿Qué sucedía entonces? Me aburría. Tenía mil cosas que quería hacer pero no sabía priorizar. Pasados los años descubriría que esto está relacionado directamente con mi concepto de recompensa inmediata. ¿Qué hice al respecto? Centrarme en un solo objetivo a la vez (aún me cuesta y continúo marcándome muchas metas pero siempre hay una principal; la que realmente merece la pena cumplir a largo plazo).

3 cosas qué hacer cuando estás aburrida que realmente funcionan

Aprovecha para aprender algo nuevo

No hace falta que te leas un libro (aunque siempre es recomendable). ¿Por qué no ves un documental sobre un tema que siempre te ha interesado pero que has pospuesto en numerosas ocasiones?

Haz las tareas físicas que normalmente no quieres hacer

Aunque no se puede abusar de esto (porque puede convertirse en una manera de procrastinar) te recomiendo que limpies tu habitación, te duches o hagas todas esas tareas que «se tienen que hacer» pero para las que nunca tienes tiempo. Te garantizo que, después, te sentirás mucho mejor.

Ponte a hacer el «idiota»

¿Te parece un mal consejo? Si no puedes concentrarte en nada porque estás cansada o porque estás apática, te recomiendo que leas un interesante artículo científico (en inglés) acerca de los efectos que tienen los diferentes momentos del día sobre la cognición. Curiosamente, cuando estamos cansadas es cuando nos dejamos llevar por esas distracciones que no nos permitiríamos en estado de flow. Lo paradójico es que puede que una de estas distracciones nos lleven hacia este mismo estado en el que fluye la creatividad.

La tendencia al aburrimiento: ¿Una cuestión genética?

No todos los estudios son tan optimistas en lo que respecta al estado de tedio y aburrimiento. Un estudio llevado a cabo por  el genetista J.Danckert que fue publicado en la revista Nature mostró una relación entre las lesiones en la corteza orbitofrontal y un «profunda frustración» en el paciente. No sabemos hasta qué punto esto es cierto ya que el motivo que llevó a Danckert a estudiar el aburrimiento fue el estado de apatía en el que se quedó su hermano menor después de un accidente en el que sufrió varias lesiones cerebrales.

¿Es posible no aburrirse nunca?

La ciencia no se pone de acuerdo ni en por qué nos aburrimos ni en cómo podemos evitarlo pero, personalmente, he aprendido a no aburrirme nunca gracias a un código que sigo al pie de la letra:

Tiempo de no hacer nada

El ritmo frenético actual no me impide tener mis momentos (incluso, un día o dos completos) sin exigirme nada productivo. ¿El resultado? Cuando vuelvo al trabajo estoy con las pilas cargadas y con ganas de volver a la acción.

El amor hacia el conocimiento

El gusto por aprender es una maldición y un don al mismo tiempo. Se trata de una maldición en su vertiente dispersa pero si se aprende a controlar es una fuente inagotable de entretenimiento. Aprender es lo contrario a aburrrirse.

Independencia con respecto a los demás

Conozco a bastantes personas que no saben estar solas, que se aburren o se deprimen si no tienen contacto con otros. No saber estar sola es tan peligroso como no poder disfrutar de la compañía de otros. Si te aburres cuando estás solo, algo falla en la ecuación. Estos últimos tips son muy personales por lo que no los considero consejos científicos ni mucho menos. Están basados en mi experiencia que, como la de todas, es única y no tiene porque servirte a ti. En todo caso, busca aquello que te apasiona y deja que te domine. Enjoy!

Fuentes: Lacienciadelaburrimiento , Diario El Español .