Hace unos días, leía un artículo acerca de cómo cambiar tu vida y ser feliz en la revista Yorokobu que empleaba un título falso para captar a los lectores y hacerles ver hasta qué punto el asunto de la productividad personal y el coaching eran una mentira. El caso es que meditando, me di cuenta de que, por lo visto, la mayoría de las personas no sabían que esto era así. Efectivamente, el coaching, la motivación y la productividad personal son mentiras que, a modo de terapia cognitiva, ayudan a quienes las emplean (bien), como herramientas que son, a descubrir qué es lo que quieren y que es lo que no. En cierto modo, extraen una verdad de una mentira en aquellos que aprenden algo, aunque sea a través de consignas repetitivas y un cierto trasfondo neoliberal que encasilla el crecimiento personal en la productividad. La verdad, creía que el ser humano era más inteligente. Si realmente hay quién cree que la motivación o la productividad personal son religiones o estilos de vida globales en vez de simples recursos es que lo que le falla son unos añitos de reflexión. Como siempre, lo que importa no es la herramienta sino el uso que se hace de ella. Dicho esto y dejándolo a un lado,, te voy a explicar a continuación por qué los propósitos de Año Nuevo no sirven para nada y porque lo importante es que tengas tus propósitos de Año Nuevo claros, no buenas intenciones. ¡Buen año occidental!

¿Cómo conseguir cumplir tus propósitos de Año Nuevo paso a paso?

Antes de nada, tenemos que ahondar en el término «propósito». Del latín, «Propositum», significa «ánimo o intención de hacer o no hacer algo».  En su segunda acepción, no obstante, también se describe como «objetivo que se pretende conseguir». Estos dos significados que aparentan familiaridad, no tienen nada que ver entre sí. Mientras que la intención de hacer algo no implica ningún cambio real en el sujeto, un objetivo es una meta detallada, concretay realista.

1.Lluvia de ideas

La herramienta que creó Alex Faickney Osborn hace casi 100 años y continúa siendo una de las más utilizadas para descubrir nuevas ideas de una manera creativa. Te preguntarás que tiene que ver esto con tus propósitos de Año Nuevo. Te diré que todo, absolutamente todo. Definir tus propósitos requiere de una reflexión por tu parte y, aunque en un primer momento, todos nos planteamos los mismos propósitos (dejar de fumar, hacer más ejercicio, adelgazar), si recurres a una lluvia de ideas, puede que descubras aquello que realmente persigues (pasar tiempo todos los días con tus hijos, hacer varios viajes al extranjero, técnicas para dormir mejor…etc). ¿Cómo hacerlo? Te proponemos un camino.

El reto: Pasa 24 horas sin hacer absolutamente nada más que dormir y comer. No planifiques ni programes. Solo déjate llevar. ¿Qué es lo que quieres mejorar en tu vida?¿Por qué?¿Realmente es algo que puedas hacer o es secundario? Responde a estas preguntas antes de empezar con el ejercicio y después de pasar un día completo en este estado de brainstoming. Te sorprenderás.

2.Dos metas grandes como máximo

Es el clásico error que se puede resumir en el clásico refrán: «quién mucho abarca, poco aprieta». No soy muy partidaria de seguir la cultura popular como llave para resolver los problemas pero, en este caso, le viene como anillo al dedo a tus propósitos. Delimita tus metas a 2 o 3.

3.Sistemas para lograr las metas

Una vez que has definido tus metas, deberás crear una serie de sistemas para lograrlas. Estos sistemas son empleados por los entrenadores personales pero puedes lograr tus objetivos por tu cuenta. ¿Cómo? Te lo explico.

Qué necesito para crear sistemas
  • 1 alarma
  • 30 minutos diarios
  • Un cuaderno y un boligrafo o lápiz
  • Dividir cada meta en 54 semanas paso a paso

Para qué sirve cada uno de los elementos

Dividir cada meta en 54 semanas: Este sistema te permitirá conocer paso a paso lo que tienes que hacer. Por ejemplo, si tu objetivo es aprobar un cuatrimestre en la Universidad y, sobre todo, lo haces porque también trabajas, el gran objetivo debe dividirse en metas. Por ejemplo, la primera semana estudiarás 1 día durante 30 minutos cada asignatura. La segunda semana, lo harás 2 días durante 20 minutos todas las asignaturas. El incremento debe ser muy paulatino. De este modo, te resultará más fácil adquirir el hábito. Recuerda; menos es más. 1 alarma: Este sistema es básico para lograr pequeñas metas. Si quieres seguir con el objetivo de estudiar, deberás establecer 1 alarma a una hora determinada el día o días que quieras cumplir esta función. Puede que al principio te resulte simple pero a medida que avancen las semanas, merece la pena tener una alarma a tu disposición. Un cuadero y un bolígrafo: No te voy a decir lo de siempre acerca de elaborar un diario. Bastante tienes con cumplir tu objetivo. Sin embargo, si que te recomiendo que dibujes un calendario en un cuaderno y vayas tachando cada uno de los días en los que vas cumpliendo tu objetivo. Te sorprenderá saber lo que haces visualmente. Además, los objetivos dejan un margen de varios días, especialmente, al principio para que no caigas en la clásica frustración provocada por no haber conseguido hacer la tarea un día (es una de las razones por las que mayor parte de la gente abandona).

4.Empieza cuanto antes

Ya sé que normalmente lo posponemos hasta la semana siguiente a los Reyes Magos pero, de verdad, te recomiendo que comiences ahora mismo.

5.Lleva un diario de fracasos y sigue adelante

Vale, ya sé que te había dicho que no escribieras un diario pero, si fallas un día, es imprescindible que dejes constancia de ello y, sobre todo, que te desahogues. Libera la frustración en el papel y sigue adelante con el plan.

6.Mantén la motivación (¿Cómo mantener la motivación?)

Esto es lo mismo que qué quieras ver un unicornio. La motivación es una mentira pero la necesitas para seguir adelante. Realmente, en ocasiones, las cosas pintan muy feas. Sin embargo, determinadas mentiras en nuestra vida pueden ayudarnos a lograr algo mucho mejor; ser más felices y estar un poco más en paz con nosotros mismos. Por eso, te recomiendo que mantengas la motivación cotidianamente, ¿Cómo? Mediante el visionado de  TED Talks, películas de temática de superación personal, música positiva o frases diarias motivacionales. Todo sirve. Hasta mis odiadísimos libros de autoayuda. Como siempre, no te creas mucho lo que lees y lo que ves. Simplemente, úsalo para cargar las pilas y empléalo en lo que te interesa.

6.No pienses en el fin sino en el camino

¡Qué manía de dejarnos las «cosas buenas» de la vida por el camino mientras perseguimos esos sueños que, en ocasiones, no son más que lo que creemos que nos hará bien! Para evitarlo, recuerda que el camino es lo importante. Si quieres implicarte más en tu carrera universitaria, por ejemplo, invierte tiempo en ella. Lee libros relacionados, queda con tus compañeros de clase, implícate en la vida estudiantil y disfruta conociendo el mundo en el que estás inmerso. No te conformes con seguir tus objetivos ciegamente. Párate, disfruta, regodéate y, créeme, si lo haces, te importará muy poco si cumples tus objetivos porque estarán ya cumplidos de antemano.

7.Crea el ambiente adecuado

Si te propones estudiar, entonces crea el ambiente adecuado. Concéntrate y que el tiempo que pases estudiando o leyendo acerca de tu carrera, lo hagas con todos los sentidos. Nada de música, nada de películas o series «de fondo». Nada de amigas o compañeras de piso que te distraen. Ese tiempo es el tiempo para cumplir tu meta.

8.Recompénsate cada semana que logres tu objetivo

Esta es un arma de doble filo ya que depende de cuánto te exijas con respecto a ese objetivo. Si, efectivamente, te pones a estudiar la primera semana durante 30 minutos cada una de tus 5 asignaturas durante 1 día, puede que no te cueste y que, además, te premies. Considero que cuando te tienes que premiar es cuando realmente te costó, cuando estuviste a punto de abandonar y no lo hiciste.

9.No te boicotees

Todos tenemos una vocecilla que nos dice: ¡Ánimo, tú puedes! Pero no es la única. Cuando «las apuestas están a la baja» (cansancio, resaca o, simplemente, un mal día) tendemos a boicotear nuestra meta. Lo habitual es que, por ejemplo, en el supuesto de que tu meta fuera mantener una rutina para mejorar tus resultados académicos, surgieran ante ti preguntas tales como:

  • ¿Para que voy a hacer X si, total, va a salir mal igual?
  • ¿Por qué no hacer todo mañana y así no pierdo dos días?
  • Me merezco un descanso después de lo bien que lo hice la semana pasada, ¿Por qué no mimarme un poco?

Estos boicoteadores son los enemigos a la hora de cumplir cualquier objetivo. Sucede en todos los ámbitos y, si te soy sincera, es complicado luchar contra ellos. Tal vez, la mejor manera sea no reflexionar acerca de tus motivaciones y, simplemente, hacerlo. El éxito de una meta es que se adapte a tus hábitos de vida.

¿Propósitos de Año Nuevo u objetivos de Año Nuevo?

Según un estudio muy interesante del que informó Tania Sanz (Habitualmente) a finales de 2015 solo un 8% de quienes se proponen sus propósitos de Año Nuevo, los cumple. Pero, ¿Por qué?

Exceso de motivación en el momento de elaborarlos versus falta de realismo al implementarlos

¿De verdad crees que puedes pasar de no hacer nada de deporte a ir al gimnasio 1 hora 5 días a la semana? Sé más realista. Empieza por proponerte hacer, por ejemplo, el saludo al sol de yoga cada mañana durante 21 días. Después, ve añadiendo nuevas rutinas a medida que vayas mejorando tu forma física.

¿Qué dice la ciencia con respecto a los propósitos de Año Nuevo?

Estos tips rápidos pueden ser tu tabla de salvación en los momentos en los que creas que no puedes con todo.

1.Empezar cuanto antes

2.Si fallas, vuelve a intentarlo

3.No tomes decisiones absolutas

4.Paso a paso

La tecnología te ayudará a cumplir tus objetivos de Año Nuevo

Por último, un enfoque más práctico de los propósitos es apoyarse en las muchas aplicaciones móviles gratuitas que, actualmente, te ayudan a disfrutar de una mejor calidad de vida.

Ahorrar: Calendario Hakebo

Aprender idiomas nuevos: Babbel

Dejar de fumar: Quit Now

Adelgazar: FitBit Charge 2

Y recuerda, la motivación se mantiene día a día con pequeños detalles. No basta tener la intención/propósito sino ver un objetivo a largo plazo. Hazte con un calendario de motivación y empieza a descubrir otro modo de percibir el mundo. Enjoy!