En castellano «prosumidor». Este término fue acuñado en la década de los setenta para definir un nuevo consumidor que podía llegar a ejercer como productos al mismo tiempo en un futuro no muy lejano (1972,Barrington Nevitt y Marshall McLuhan, Take Today, p.4). Su importancia aumentó a medida que ese conglomerado de redes informáticas llamado internet llegaba al usuario casi al mismo tiempo que aparecía la red móvil. Combinadas, estas dos fuerzas han dado como resultado la aparición del prosumer, una combinación de los términos «productor» y «consumer» que ha revolucionado el mundo de la comunicación.

La liberación de las masas o la sobreinformación prosumer

Si no fuera por la web 2.0 no existiría el prosumer en todo su esplendor. Las redes sociales han abierto un universo de posibilidades al usuario que ha pasado de estar completamente aislado del resto del mundo a incluirse en una red de la que recibe y emite información.

Desde las teorías de la comunicación, no hay un consenso claro con respecto a la gran cuestión que envuelve a la sociedad de las TICs; ¿Internet y las redes sociales liberarán a las masas y serán un medio de cambio social e igualdad o serán un medio de sobreinformación sin filtro alguno y completamente vinculado a la nueva publicidad?

Desde la perspectiva interpretativa

Según el estudio de D.Morley (2008, Medios, modernidad y tecnología. Hacia una teoría interdisciplinar de la cultura), la comunicación en el entorno de las TIC tiene una gran importancia desde el punto de vista de la interacción social entre personas.

Desde la perspectiva funcionalista

La digitalización de la sociedad solo puede ir a mejor. De hecho, se hace hincapié en el término feedback y en los beneficios de que el consumidor pueda producir información. A este respecto, la teoría funcionalista es, sin lugar a dudas, la más optimista.

La teoría crítica

Sería la que enunciaría los riesgos de no ser lo bastante precavidos como para analizar los datos que nos llegan del uso de las nuevas tecnologías. ¿Hasta qué punto la figura del prosumer va a proponer un cambio social? ¿A quién le va a beneficiar realmente?

El caso de la rebelión de las masas 2.0:Prosumer, el consumidor que también produce información

Según el interesante estudio de Manuel Castells que recoge en su ensayo «Redes de indignación y esperanza: Los movimientos sociales en la era de internet» publicado en 2012, el peso de, internet, la web 2.0 y de la telefonía móvil fue incuestionable. Estos movimientos nacieron gracias a las nuevas tecnologías, a la interconexión que implicaba estar siempre conectados.

Desde Túnez a Islandia, desde Siria a Estados Unidos, podemos evidenciar el poder del prosumer, conferido por la web 2.0

Podemos evidenciarlo en las revueltas en Túnez (en dónde los tunecinos pasaron 5 días sin internet, comunicándose a través de redes abiertas) o Islandia (que, a día de hoy, es un claro ejemplo de democracia asamblearia), en los movimientos sociales en el estado español o en Estados Unidos.

Curiosamente, la conexión mundial de la red de redes condujo a un efecto dominó que parecía improbable; los países árabes se impregnaron de las luchas tunecinas y egipcias. Por otra parte, el caso islandés fue un ejemplo para gran parte de la comunidad virtual europea. Lo más sorprendente de los movimientos sociales de 2010-2012 fue la relevancia de la comunidad blogger en promover la lucha. Desde sus blogs personales y, valiéndose de las redes sociales convocaron a la comunidad virtual para que salieran a la calle. Y vaya si lo hicieron.

Desde este punto de vista y con toda la información a tu disposición en la obra de Castells, el prosumer puede llegar a ser el sujeto del cambio social y una pieza indispensable para evolucionar hacia una sociedad de la información más justa y libre.

Desafíos y riesgos en la era de la comunicación

Por supuesto, hay varios efectos perversos en la hiperconexión actual; en primer lugar, el control al que se somete el usuario de manera completamente voluntaria; en segundo lugar, la cesión de los datos a empresas encargadas de crear consumidores de por vida a través del marketing; en tercer lugar, la banalización de la información. Puesto que cualquiera puede crear información, no existe la garantía de que las fuentes serán

En qué le beneficia a una redactora freelance conocer lo que es un prosumer

Prácticamente en todo. El freelance se encarga de redactar contenidos pero también es una pieza clave en las estrategias de marketing profesional. Si ahora todos pueden transmitir su propia información y ser la fuente gracias a sus blogs personales así como portales, ¿Por qué no iba a ser interesante para una redactora freelance?

Aunque es cierto que, hasta ahora, trabajábamos para agencias de marketing y empresas asociadas a un negocio, la tendencia actual es que la presencia online no sea coto privado de las grandes empresas o de las agencias que buscan personal externo. No, ahora es el momento de que el cliente contacte directamente con un profesional que pueda transmitir lo que necesita con calidad y visión. Esa es la tendencia y eso es lo que seguiremos.