Relato «Treinta y seis segundos» de Álex Bayorti
Navego en un mar de drogas sintéticas. Fentanilo. Morfina. ¿Acaso importa? Nunca había estado tan vivo. Irónico. Las hormonas galopan. Las hormonas buenas. Dopamina. Endorfina. Serotonina. Salvajes. Oriundas de mis entrañas. ¿Dónde estabais, entonces, cuando tanto os necesité? Olor metálico en la boca. Dolor. Pinchazo. Calma otra vez.
En un universo blanco entreabro un ojo por un segundo y lo veo. Nunca he querido a un hombre como tú. Nunca he querido a un hombre. ¿Acaso importa?
Me ve y mi mente se cierra. Y mis ojos. Se cierran. También. Lo saboreo en una especie de sueño lúcido. Inquebrantable. Yo me quebranto. El sueño es perfecto. Me rebelo y vuelvo a abrir ese ojo color marrón mierda tan mío. Tan de este cuarentañero con muchas ganas y poco tiempo. Él parece que me guiña un ojo. ¿O se lo guiña al sudor de su frente? Parece que le importa más que a mí mismo. Cierro de nuevo. Luz.
Un último guiño que no es guiño sino un sudor frío que me cae en la frente. Nuestro primer intercambio de saliva. El último. Decido que nunca he amado a nadie como a ese ser humano. Pienso en una banda sonora que no existe. Como la de esa Rosalía. Con Björk. Me gustaba Björk. De joven.
Una última mirada sin mirar y, entonces, unos caballos desbocados me apresan. Me raptan. Siento la mayor de las felicidades. El torrente sanguíneo hasta los topes de endorfinas. Amo a ese del bisturí. Lo amo. Lo amo como nunca antes había amado. El amor de mi vida. Treinta y seis segundos.
Hora de la defunción: 02:36. Causa de la muerte: parada cardiorrespiratoria. Paciente terminal. Cáncer de pancreas.

Nacida en Cantabria, se enamoró de Tenerife y del resto de islas nada más verlas, no sin antes haber vivido en una quincena de ciudades de España y el resto de Europa.
Ha escrito varios relatos con otros autores (Santiago de Compostela, 2011-2012) y el poemario conjunto Nanas de Ciencia Ficción, que también fue su primera incursión en el mundo editorial con la fundación de la Asociación Nanas Ediciones Clandestinas (Madrid, 2012-2013).
Después de cumplir su sueño de vivir en Budapest, en 2014, regresa a Galicia y resulta ganadora del “Premio Avilés de Taramancos” de relato de aventuras por su relato en gallego Tom, Huck e o misterio da trabe de ouro (Editorial Toxosoutos, 2016) que se convierte en su primera novela juvenil (idem, Urco Editora, 2017). Después de esto, publica el poemario Sinfonía Aither (2020), la novela juvenil, A tumba do último pirata (Boadicea Editora, 2021) y el poemario Diez años en San Borondón (Editorial Fuerte Letra, 2022).
Compagina su pasión por la escritura con su trabajo en marketing digital con una experiencia de más de una década a sus espaldas con la gestión de la editorial Fuerte Letra de la que es cofundadora. Si no la encuentras entre libros, seguramente la verás subiendo algún monte de Anaga, estudiando una carrera sin fecha de finalización conocida, aporreando las teclas de un piano, organizando su próximo viaje disparatado o borratajeando en un lienzo.