Canarias, la comunidad autónoma más dependiente económicamente del turismo, espera con una creciente angustia que la vacunación permita la reanudación turística lo antes posible ya que el Covid ha llevado la economía de las islas a niveles de 1962. Sin embargo, el propio Gobierno canario del archipiélago ya baraja que la situación actual, con un proceso de inmunización que parece apretar ahora el acelerador, no ayuda a mirar con optimismo a que haya un verano con grandes movimientos turísticos, aunque los indicadores permiten vislumbrar, por fin, algo de luz al final del tunel que arrastró a las islas al cero turístico durante casi todo el 2020.