La situación es realmente muy difícil, complicadísima. Canarias es una zona maravillosa de España, con un potencial enorme para desarrollo de una economía multisectorial, con una pirámide poblacional muy equilibrada, con gente joven preparada y formada, con un clima fantástico. Esta lista podría ser interminable, pero Canarias es, fundamentalmente, un destino turístico de primer nivel mundial. Y tenemos la obligación y la necesidad de protegerlo, desarrollarlo y mejorarlo para que siga siendo una de las preferencias del turismo los próximos años.