La provincia de Teruel, gran desconocida para muchos, tiene vocación de destino preferente e inimitable, debido a sus espacios naturales, sus insólitos lugares, su cultura, su patrimonio y su gastronomía. La masificación turística le es ajena a este territorio lleno de antónimos, de contrastes, con una superficie de más de 14.800 kilómetros cuadrados, una decena de comarcas y 134.500 habitantes.