Cuando seamos mayores
Cuando seamos mayores no importará quienes hayamos sido. Para la sociedad, seremos solo eso: mayores. Ya no importará si fuiste un santurrón o la más salida de tus amigas. No importará si triunfaste en los negocios o si viviste con lo justo para llegar a fin de mes. Resultará del todo indiferente que tengas ocho carreras o que no hayas acabado primaria.
Cuando seamos mayores no tendrán ni la más mínima relevancia nuestros miedos e inseguridades por no haber sido los más populares del instituto, los más listos de la facultad. Importará una M mayúscula que hayamos tenido complejos, enfermedades mentales, que hayamos cometido errores, que hayamos hecho daño a otros. No importará ni un carajo ser los mejores en el trabajo y, realmente, tampoco ser millonarios o tener una tele grande que te cagas. Tampoco haber sido los más rectos, los que siempre cumplían, quienes se sacrificaban por los demás a costa de perderse a sí mismos.
Cuando seamos mayores no importará que nunca hayamos conseguido ser los padres perfectos, los hijos idóneos, los mejores de todos, los que nunca fallan, los «sin debilidades», esos que no existen por mucho que nos hayamos engañado en creer que sí. Tampoco que hayamos decidido tener niños o no tenerlos. No importarán la menopausia ni la andropausia. Los problemas con los amigos, con la familia, contigo misma.
Cuando seamos mayores no existirán todos los «yo» que hemos sido, las experiencias vividas que nos enorgullecían a los veinte, la diferenciación individualista de la adolescencia o la necesidad de ser mejores que nuestros vecinos.
Y es que cuando seamos mayores, solo tendremos una prerrogativa, una prioridad, un todo. La única necesidad, la necesidad suprema. No posponer más cada uno de nuestros tiempos perdidos. Cuando seamos mayores entenderemos que todo lo que teníamos que hacer era VIVIR.

Nacida en Cantabria, se enamoró de Tenerife y del resto de islas nada más verlas, no sin antes haber vivido en una quincena de ciudades de España y el resto de Europa.
Ha escrito varios relatos con otros autores (Santiago de Compostela, 2011-2012) y el poemario conjunto Nanas de Ciencia Ficción, que también fue su primera incursión en el mundo editorial con la fundación de la Asociación Nanas Ediciones Clandestinas (Madrid, 2012-2013).
Después de cumplir su sueño de vivir en Budapest, en 2014, regresa a Galicia y resulta ganadora del “Premio Avilés de Taramancos” de relato de aventuras por su relato en gallego Tom, Huck e o misterio da trabe de ouro (Editorial Toxosoutos, 2016) que se convierte en su primera novela juvenil (idem, Urco Editora, 2017). Después de esto, publica el poemario Sinfonía Aither (2020), la novela juvenil, A tumba do último pirata (Boadicea Editora, 2021) y el poemario Diez años en San Borondón (Editorial Fuerte Letra, 2022).
Compagina su pasión por la escritura con su trabajo en marketing digital con una experiencia de más de una década a sus espaldas con la gestión de la editorial Fuerte Letra de la que es cofundadora. Si no la encuentras entre libros, seguramente la verás subiendo algún monte de Anaga, estudiando una carrera sin fecha de finalización conocida, aporreando las teclas de un piano, organizando su próximo viaje disparatado o borratajeando en un lienzo.